No sé si desnudarme o calzarme gorro, bufanda y guantes
Descubrí de bien pequeñito que la mejor forma de decir lo que pensaba era diciendo justamente todo lo contrario. Estuvo bien los primeros años. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, empiezo a tener serios problemas para discernir lo que digo de lo que realmente quiero decir.