Infinitas clases de dos clases de personas
Hay dos clases de personas: las que se acuerdan más de las cosas buenas y las que se torturan con lo malo; hay un par de clases más: las que entran en el metro justo cuando éste se iba y las que se quedan fuera un segundo después; existen también aquellas personas que son de una clase de personas y las que son de la clase justo contraria; por supuesto hay todavía otras dos clases, que son las que clasifican las personas en dos clases de personas y las que, como yo, creen que todo esto es una estupidez.