Mariposas y mariposas
Esta mañana se ha colado una mariposa urbana en mi despacho. Rápidamente he cerrado la ventana, he sacado la cámara digital y le he obsequiado con una sesión fotográfica de una hora. Todo gratis. Tampoco es que tuviera yo grandes quehaceres. Al final de la sesión, era tal el estrés que tenía el pobre insecto, que no he podido por más que colgar mi primera foto como deferencia a su paciencia y colaboración. Ha sido para mí, oh pobre ignorante, una sorpresa descubrir que las mariposas tienen todo el borde de las alas recubierto de unos finos pelitos. Me he documentado, era sin duda éste un ejemplar muy raro, puesto que hoy en día, la mayoría de los mariposones urbanos, ya se los depilan.