Contraoferta
Sven se ha vuelto loco: Dice que iguala la oferta de la empresa de congelados. Dice que no le importa hacerlo con dinero de su bolsillo. Dice que la fábrica de anécdotas no se puede permitir el lujo de dejar escapar a su Eidur Gudjohnsen, a su Hannes Sigurdsson, a su Veigar Gunnarsson y que me va a subir la cláusula de rescisión a 50 millones de euros. Tiene una visión absolutamente futbolística de la existencia y el fútbol islandés no da para más. Dice que me llevará al pingüinario de Olafsjordur, ¿incluso en Islandia hay que ir a un pingüinario para ver pingüinos? No lo sé, creo que ha perdido el juicio, creo sinceramente que Sven está enloqueciendo.