Pisotear a Lorca
Dennis me comenta que se ha hecho unos calcetines transparentes cosiendo dos láminas de plástico maleable con hilo de pescar; que ha cambiado la suela de sus zapatillas viejas por dos piezas de metacrilato moldeado y que ha aprendido a andar levantando sus piernas de forma excesiva, como en un grotesco paso militar. Así se le puede encontrar paseando, por ejemplo un domingo, mostrando orgulloso unos versos de Lorca que, en su día y sin mucho convencimiento, se hizo tatuar en las plantas de los pies.