Gimnasia preparto
Morir en sueños no es fácil. Yo no lo había conseguido hasta anteayer, pero tras morirme por primera vez la madrugada del jueves, el viernes me volví a morir durante la siesta, y ya por la noche, me morí otras siete veces más. Es un buen ejercicio para empezar a afrontar el asunto, os lo recomiendo mucho. Digo que no es fácil, pero en realidad sí lo es si sabes cómo. Es cuestión de técnica: Se trata de tumbarse en la cama boca arriba, con una fina capa de base maquilladora en las mejillas, el cuerpo rígidamente relajado, los brazos cruzados sobre el pecho y una sábana blanca colocada con mucho mimo, sin pliegues innecesarios. Si uno se consigue dormir de este modo, es automático, es conciliar el sueño y morirse.