Los días de lluvia, la humedad dentro del caparazón es insoportable
Ciertamente hacer obras en casa es un engorro, pero es ahora, después de días encajado en mi cubículo resguardándome de una lluvia que no cesa, cuando me doy cuenta de que debí tirar el tabique cuando me lo propuse. Si salgo de ésta compraré un deshumidificador, adecuaré una salida de emergencia, instalaré un sistema de canalizaciones para desalojar mi propia baba y hasta puede que me compre un brasero. Pero dicen por ahí que salir del escondite tampoco es tan malo, que en la vida habrás visto ni volverás a ver tantos caracoles juntos, que después de tanta humedad vendrá un calorcito mejor que el sol que se nos llevará lentamente, que la muerte huele a perejil, a Brandy y a sofrito.