Filosofía Oriental
Circula por la red el rumor de que si le cortas el meñique a un bebé de menos de tres días, lo plantas en una maceta del tamaño de su cabeza con la uña hacia arriba y sigues punto por punto los minuciosos cuidados que todo el proceso requiere, es posible llegar a conseguir, desenterrándolo del tiesto a los tres meses como si de un tubérculo se tratara, un niño bonsái del tamaño de una naranja . Que no se me eche nadie encima, que por lo menos yo, todavía no lo he probado.