Claro que lo he vivido
A las moscas y a los peces mandarines también les ocurre mucho: se ponen a dar vueltas en el centro de una estancia, o dentro de una pecera redonda de litro y medio, y a los veinte minutos, se posan en cualquier ventana, o se quedan suspendidos mirando embobados el cristal con la boca abierta y pensando "coño, pero si esto yo ya lo he vivido". Claro que lo has vivido amigo, lo has vivido casi todo el tiempo, pero no te tortures con eso, tú sigue dando vueltas, vuélvelo a vivir que ya te queda poco. Dije arriba "también" porque a nosotros nos ocurre igual: después de cuarenta años haciendo lo mismo, me parece de lo más normal tener un déjà vu cada aproximadamente veinte segundos, con el agravante de que nosotros, ni podemos volar, ni podemos aguantar la respiración eternamente bajo el agua.