Identidad
Leni se come su pienso, se bebe su agua, se frota las patitas, se encoge en un rincón y piensa. Piensa la manera de escapar y piensa inútilmente porque Leni no podrá escapar nunca. Porque Leni no tiene manos, tiene unas patitas torpes que jamás podrán abrir la puerta de la jaula, porque no habrá manera de roer el duro metal con sus pequeños incisivos, porque jamás cometeré un error lo suficientemente grande. Si Leni es mi coneja enana, entonces, ¿Quién soy yo?