Repetir, no escuchar, repetir, no escuchar. No escucho. Repito, no escucho.
-Lo de que a tu madre le quitan los puntos el miercoles, ¿me lo repites con tanta insistencia por algo? ¿quieres que vaya a supervisarlo? ¿hay algún riesgo en todo esto que se me escapa? Es que como ni soy médico ni la conozco de nada y me lo has dicho ya, contando esta, catorce veces.
-Ah, no no, no te preocupes, es sólo que me repito mucho.
-Vale, entiendo.
-Y no es a mi madre, es a mi abuela. Se los quitaron el viernes.
-(otra vez...)