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raramente (2006 - 2008 - 2010 - 2012)

06-01-2008 20:08:04

Primer cuadro costumbrista catalán


Había muchos niños, muchos adultos y algunos animales, se fueron marchando de poquitos en poquitos hasta que ya sólo quedaron algunos adultos, dos perros y un niño. Estaban montando un parking para el niño y claramente se veía que hasta que el parking no estuviera montado de ahí no se podía marchar nadie más. El padre es arquitecto, el abuelo diseña baños y cocinas, la comida de Reyes fue pesada, se bebió demasiado, así que me fui al baño pensando "no les puede costar, pronto marcharemos". Lo del baño del diseñador de baños no tiene nombre, si sus clientes tuvieran que ir a mear ahí justo antes de cerrar cualquier trato, mi tío estaría viviendo debajo de un puente. Jamás encuentro los interruptores, están puestos en sitios absurdos, algo así como a la altura de los tobillos; desde que tengo conciencia que al retrete le falta un trozo en la base, por dentro, siempre espero ver salir una cucaracha de ese agujero, siempre me pregunto "¿Pero cómo coño ocurriría eso? ¿En qué clase de pelea te puedes cargar un retrete?"; la tapa no se aguanta, porqué la curva del mueble del lavamanos no lo permite; para mear hay que aguantar la tapa, también es posible deponer medio encogido. Bueno, el baño del diseñador de baños... Cuando salí de allí en el comedor las cosas no habían mejorado, no habían montado ni la primera planta, estaban examinando las piezas "faltan piezas" fue la primera conclusión, la segunda conclusión del arquitecto ya fue que sobraban, "sobran piezas", "sobran piezas de estas y faltan de las otras" matizó, "pero lo podemos conseguir, sólo hay que poner una de estas piezas equivocadas calzando el primer piso con uno de estos tornillos equivocados". Estuvieron ahí dándole un buen rato. La idea del arquitecto, a juicio del diseñador de baños, su padre, el abuelo de la criatura, era equivocada, empezaron a aflorar los nervios, habían ensamblado tres piezas pero ya se veía que algo no funcionaba; vuelta a desmontarlo todo, más nervios; el destornillador, "vamos a cambiar el destornillador, atornilla pero no desatornilla bien"; "tendremos que ir a cambiar el párking a la tienda"; el niño metiendo las manitas y los cochecitos por todas partes, dificultando el proceso, diciendo cosas graciosísimas, ay los niños...; "igual tardan un mes en cambiarnos el juguete por otro igual"... Y yo loco por irme a mi casa y pensando en decir "¡Dejádme solo cinco minutos! ¡ya lo monto yo! ¡que es un parking de cinco piezas para un niño de dos años, que no es un misil nuclear!". Al final, en una hora lo montaron, no faltaba ninguna pieza, "es el inventario de las instrucciones que estaba mal". Ya. Con el parking montado ya nos podíamos ir, besos para todos, el último para el niño, me acerqué a él, le di un besito suave, se puso a llorar desconsoladamente gritando "la barba!!! pica!!!". Cruzamos la puerta, salimos a la calle y eso fue todo.

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Comentarios

  1. Gensanta! Cuánto pagastéis de parkímetro??

    martin — 07-01-2008 23:39:37

  2. Creo que algo más de lo que nos costó el juguete.

    Leni — 07-01-2008 23:48:43

  3. Sascosaspasan.

    Mi sobrina Andrea, cuando me da un beso, si tengo un poco de barba (cosa que únicamente no ocurre durente una media hora al día), levanta un dedito admonitorio y me mira con el entrecejo todo lo fruncido que puede tenerlo una niña de siete años:

    - La próxima vez, te afeitas.

    Y se aleja ofendidísima por mi falta de suavidad facial.

    Microalgo — 14-01-2008 13:13:43


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