La realidad supera a la ficción pero sólo a ratitos
La realidad es un género menor que no me interesa. Está demasiado en manos de terceros como para sentir que va conmigo. Eso sí, a veces se le ocurren cosas que no están mal y parece avisarnos como diciendo, "¡Cuidado conmigo, mirad de lo que soy capaz!". Porque yo no tenía previsto desmayarme en un bar de Granada un domingo a las cuatro de la tarde, yo que nunca me había desmayado, ¿cómo iba a prever eso?; no tenía previsto que se me atravesara una croqueta ¡una croqueta! por favor... La realidad, que a veces se ríe de nosotros. Pero al final todo se arruina por los malditos secundarios: demasiados actores secundarios, secundarios por todas partes, casi un centenar de secundarios tapeando también en un bar de Granada un domingo a las cuatro de la tarde, con sus extremidades, demasiadas extremidades para tan pocos metros cuadrados, demasiadas piernas para una caída limpia, y demasiados pocos cantos de mesa. Podríamos levantar un muro imponente apilando los cadáveres de todos los muertos de un sólo día, pero resultaría imposible ni tan siquiera acercarnos a los muertos que se cobra a diario la ficción... en cada cuentito se cargan a tres o cuatro; a Sven, mi jefe, me lo cargo yo siete veces al día y eso si no se porta mal. En la ficción, puestos ya a desmayarnos por una croqueta, nos desnucaríamos al caer con el canto de una mesa y adiós muy buenas. Y todos por aquí preguntándose: "¿Pero dónde estará Leni? dijo que volvería en 2008, ¿Es esto todo lo que tenía que decir? ¿Habrá que esperar ahora hasta el 2010 para otras cuatro tonterías?". La realidad no, pero la ficción por suerte o por desgracia está en mis manos.
raramente (2006 - 2008 - 2010 - 2012) — 2008-05-06 13:07:53