Wireless
Qué cosa tan increíble esto de pensar y pensar y que nadie se dé cuenta. Duermo con Coral, nos abrazamos, nos queremos, Coral se queda frita enseguida, a mí me cuesta un poco más, torturada mi existencia por unos pensamientos malísimos. Como cada noche llegará el momento en el que finalmente nos dormiremos los dos, cabeza con cabeza: En la era de la tecnología sin hilos, dos cerebros prácticamente pegados, a escasos dos centímetros pero, afortunadamente, incapaces de comunicarse.