No deja de sorprenderme que el tipo que más habla y menos escucha de toda la tertulia tenga siempre en tan buena consideración al hombrecito silencioso del rincón.
Uh. ¿Eso pasa? Yo pensé que lo despreciaba olímpicamente... Aunque hay sigilosos muy peligrosos, también es cierto. Y no debemos despreciar a la serpiente porque no tenga cuernos. Podría convertirse en un dragón. Así mismo, un hombre puede ser todo un ejército...