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raramente (2006 - 2008 - 2010 - 2012)

01-04-2008 20:08:45

Coral, Leni, el níspero y yo


He salido a la terraza. Es raro, he salido esperando no sé muy bien el qué, ¿acaso puede que ocurra algo hoy? No creo. Estoy pues en la terraza haciendo tiempo, esperando que ocurra algo. Me fumaría un cigarrillo pero no fumo. La que sí que fuma es mi señora, y han transcurridos cinco minutos cuando es Coral la que sale a la terraza extrañada. ¿Qué haces? Nada, espero. Y enciende un cigarrillo. Nos apoyamos los dos en la barandilla de la terraza y ella fuma y espera y yo espero y espero. Esperamos. El balcón delantero da a una plaza que conserva una chimenea altísima de una antigua fábrica textil: 'la plaça de Can galta Cremat', un bandolero catalán, el bandolero de la mejilla quemada. El balcón es muy pequeño, triangular, ¿Por qué triangular? ¿Por qué no rectangular? Qué ganas de escatimarnos un metro cuadrado; cabemos los dos y el níspero y poco más. Enterré un hueso de níspero en una maceta hará ya más de un año, lo tuve los primeros meses encima de un cubo para que Leni no lo pudiera alcanzar. Pero Leni creció más rápido que el níspero y un día al ir a regarlo Leni le había practicado una poda intensiva. No quedaba nada. Pero el níspero es un superviviente, porque con el tiempo volvió a sacar la cabeza, volvió a brotar. Al cabo de unos meses, cuando parecía totalmente recuperado, lo atacó el pulgón y se le marchitaron todas las hojas. Ahora lo tenemos puesto en un soporte en la barandilla y está mucho mejor, algo escuchimizado por el tiempo que tiene. A veces Leni, cuando sale a la terraza, se pone sobre sus pies que son enormes, y a dos patas contempla maliciosa el níspero inalcanzable y floreciente, como un sicario al que se le hubiera escapado con vida una de sus víctimas. Coral, Leni, el níspero y yo. ¿Y qué esperas? Me pregunta Coral. Y estoy por contestar cuando se oye por la derecha un zumbido que va subiendo rápidamente de intensidad hasta hacerse insoportable, con las manos tapándonos los oídos vemos aparecer de repente un objeto volador no identificado que se estrella contra la chimenea de la plaza con un tremendo estruendo. ¿Cómo sabías que iba a ocurrir eso? No lo sabía, yo de hecho esperaba un beso. Y me da un beso. Después apaga el cigarrillo contra la pared del edificio y nos metemos para dentro.

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Comentarios

  1. La de insectos gominola (ignotos) que habrá aplastado ese platillo volante...

    Esa curiosidad por saber qué es lo que va a pasar es uno de los acicates que me mantienen con vida, Maese Dimas. De muy, muy pequeñito nunca quería irme a la cama por si me perdía algo (mi hermano, casi dos años mayor que yo, siempre estaba echando una al tute con morfeo desde hacía horas mientras yo, con los ojos como dos chirimoyas -hermoso símil-, me manteía en pie frente a mis cabreados padres). El esperar algo distinto, como digo, sumado a algunos alimentos físicos y espirituales (alguna música, algún retacillo de belleza) es lo que me tiene acá, escribiendo.

    Ahora, que para saber esperar, el níspero. A ese no le gana nadie.

    ¡Abrazos!

    Microalgo — 02-04-2008 11:43:19

  2. Título alternativo: Coral, Leni, el níspero y yo.

    No quiero que llegue nunca el 2009.

    martin — 02-04-2008 22:34:50

  3. No aspiro a tener mejores comentaristas que los que tengo.

    ¿Y el 2013 no se le antoja como mucho más preocupante?

    Leni — 04-04-2008 08:09:44

  4. Me halaga usted al tener en cuenta mi sugerencia, amigo.
    El 2013 me aterra, pero no pensemos en el futuro. ¡Vivamos el presente como adolescentes incautos y con piercings!

    martin — 07-04-2008 12:04:12

  5. Yo tengo una pequeña duda, no se si es bueno siempre esperar algo o dejar que pasen las esperanzas, es decir,¿si siempre esperas que ocurra algo y ese algo no ocurre? ¿que pasaría? me parece, que a veces, esperamos a que ocurran cosas sin tener en cuenta lo que tenemos en el momento, siempre esperamos algo más, algún gesto de la otra persona, alguna sorpresa, alguna hoja que caiga del árbol, pero hay veces que no vemos y no disfrutamos del placer de las cosas que ya tenemos, y entonces yo me pregunto ¿no nos gusta lo que tenemos?

    tal vez sea mi generación, el carpe diem, el vive el momento sin esperar nada del futuro, porque este, en mi opinión solo vendrá adecuadamente si sabemos llevar el presente.

    Asi pues, yo me conformo con los pequeños detalles que me rodean, con el aqui y el ahora, porque el futuro lo desconozco pero al presente le veo la cara cada día y se que estoy enamorada de el.

    Besitos

    Lara — 19-04-2008 18:23:44


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