Third Second balcony jump (así de mal nos van las cosas)
La originalidad brilla por su ausencia, y no será porque no esté oscuro aquí. En un extremo, aquello de la luz al final del túnel. De ahí lo de la originalidad. Que digo yo que no estará tan oscuro el túnel si podemos determinar que es un túnel, porque si tan oscuro estuviera muy bien podría ser un cuarto oscuro o un caprabo muy de madrugada. Podría decirse entonces que mucha gente ha visto la luz al final del cuarto oscuro o la salida de emergencia al fondo del caprabo. Serviría igual. Será por el brillo de la ausente originalidad que a través de la tradición oral se llegó a la conclusión de que se trataba de un túnel. En el extremo opuesto de la luz del túnel o lo que sea, el cinexín listo para torturarme con los grandes momentos de mi vida. ¿Tendré que darle yo mismo a la manivela? Entiendo que acercarse a la luz es lo que corresponde, así que me acerco a la luz. Un pequinés ladra. Retrocedo. Mejor no, mejor me alejo de la luz. Me alejo de la luz. Ladra un pequinés. Invertí el orden de sujeto y predicado, y es lo mismo y no es lo mismo, porque el pequinés de la luz es el pequinés del primero y el otro pequinés es otro pequinés. Pequineses a ambos lados. Bien. En mi huída hacia atrás me he estrellado contra algo, a tientas palpo lo que parece una estantería: ruido de plásticos: donetes y tigretones: la estantería de la bollería. Efectivamente no es un túnel como ya sospechaba, es un supermercado, el caprabo de la esquina seguramente. Estoy abriendo un paquete de donetes en la oscuridad cuando, súbitamente, algo me aprisiona un tobillo, temo que sea un tercer pequinés. Pero no, es la mano de Dennis Lima, mi editor. ¿Len, qué haces tú aquí? Nada, me he caído de un segundo. ¿Te has caído? Aja, ¿y tú? Yo también me he caído, me he caído de un cuarto. ¿Te has caído? Sí, ¿te extraña?, pues ya ves que somos varios aquí los que nos caímos, tampoco parece que sea algo tan raro. Ya. Me como el primer donete de un 7+2 y, mientras calculo por el bouquet la fecha de caducidad, le ofrezco otro a Den. Hasta llegar a 9 tenemos tiempo más que suficiente para ir pensando a ver qué hacemos.