Hacia el polvoriento horizonte del olvido
Hoy sólo estoy seguro de que yo estaba seguro. En mis recuerdos tengo que estar aunque poco o nada recuerde ya. Un coche, una carretera, personas dentro… invenciones, deducciones: un sueño contado a media tarde. Si alguna vez ocurrió algo en un coche, hoy el coche, si es que era un coche, ya no tiene ruedas; si había gente dentro, por fuerza yo tenía que estar, y los otros protagonistas… ¿Dennis Lima (mi editor)? ¿Neme? ¿Coral? Leni no creo, no sé, yo y tres o cuatro maniquíes modernos, unisex, de esos que no tienen cara; si íbamos hacía algún lugar, que a algún lugar teníamos que ir seguro, te dejo que pongas tú los nombres que en mi recuerdo no los recuerdo; mi recuerdo somos yo y tres maniquíes varados en un coche sin ruedas en una carretera que no viene ni va a ninguna parte, esperando el momento en el que el coche haga ‘plic’, los maniquíes ‘ploc’, la carretera ‘flop’, y se pierda otro recuerdo, enterito todo, en los cada vez más brumosos meandros de mi cerebro.