Cada gotera es un reloj de agua
Hay un agujero cuadrado justo encima de mi cabeza, me acabo de dar cuenta, hacía rato que veía aparecer súbitamente hormigas en mi mesa, caen del agujero, me acabo de dar cuenta. Escribo cuatro palabras y miro al techo y tú lees estas cuatro palabras y miras al techo y puede que tengas tú también donde sea que te encuentres un agujero encima de tu cabeza. Trato de escribir al tiempo que aparto los pequeños insectos que van cayendo: hormigas, cucarachas, pececitos de plata... y me pregunto por qué han tenido que colocar justo encima mío este extraño reloj de esta extraña arena. Por no perder demasiado el tiempo dejo a los insectos tirándose en bomba sobre la tecla que más rabia les dé, tratando de escribir ellos aleatoriamente cualquier cosa que será seguramente mejor que cualquier cosa que pueda tratar de escribir yo, y me voy a hablar con Sven para que me explique qué coño pasa. Me lo encuentro deambulando por su despacho, mordiéndose las uñas, náufrago de su propia empresa, “Habla con los de man-te-ni-mien-to. Déjame en paz” me dice. Y le dejo en paz. Y hablo con los de mantenimiento y me inquieta súbitamente el haber alterado el orden de sus órdenes, “Había una gotera, nos olvidamos de recolocar un panel de yeso, nada más, no hagamos un drama de esto”. Vuelvo a mi sitio, vuelvo a mi reloj de insectos, vuelvo a mi drama; cazo una araña al vuelo, “¿Pero se puede saber qué contáis?” alcanzo a preguntarle antes de que me rebote un pequeño saltamontes en la ceja izquierda; luego una polilla me aterriza en la uña del meñique de la mano izquierda y escala hasta el nudillo justo a tiempo de evitar que le caiga encima una luciérnaga. Siguen cayendo insectos a un ritmo constante hasta que cae una mariquita y detrás no cae nadie más. Bueno, parece que ya está: una gotera de agua convertida en una gotera de insectos. Esperando a ver qué o quién se derrama después, con fundados temores de ser yo el siguiente, decido que es un buen momento para ponerse a escribir. Y a falta de algo mejor pues voy y escribo esto.