Complicado
Apoyado en la pared con el teléfono en la mano digo que es complicado, “es complicado” así, con cierta displicencia, y miro por la ventana y quiero que los árboles y las farolas me parezcan de repente las cosas más complicadas del mundo, con sus hojas y sus ramas intrincadas, sus bombillas halógenas y su superficie rugosa antipintadas “es complicado, muy complicado” repito, aunque en verdad no me lo parece demasiado.