Merluza
Me cruzo con la madre de Mersault todos los días a primera hora de la mañana, la posición exacta en la que nos cruzamos determina mi retraso o mi adelanto respecto a la jornada que justo empieza. Todo lo que sea cruzarse después del badulaque es tiempo que le estoy ganando al día. Me extrañó no cruzarme con la señora Mersault esta mañana, pero más me extrañó que Coral me dijera por la noche que la señora Mersault me andaba buscando, “Me crucé con ella en el pasillo, dijo que te esperaba en el recibidor”. Y en el recibidor me la encontré enfundados sus pies en sus babuchas y enfundada ella en su bata de boatiné, “sólo venía a comunicarte que computados los últimos tres meses has ganado un día entero, así que mejor acuéstate temprano porque mañana te espera el segundo lunes de la semana".